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27 ene. 2012

El libro electrónico

Yo soy de los que pertenecen a la generación del libro en papel, de ése que ha durado ya varios siglos vigente, y quizás si vivo cien años y aún entonces puedo leer, estaré leyendo libros de papel. Con todo, no desestimo las ventajas de los libros electrónicos ni mucho menos me niego a leerlos. Ya son parte de mi vida, y algunas cosas buenas tienen.
Ciertos lectores empedernidos amigos míos, mayores y menos que yo, consideran el libro electrónico poco más que una moda de adolescentes y profesan tanto amor por el libro impreso que aún se niegan rotundamente siquiera a hacer una prueba. Y no es que yo piense de manera muy diferente a ellos; me exhiben argumentos que no puedo cuestionar y que incluso hago míos. Es imposible igualar la belleza de nuestra biblioteca, verla crecer, ver también cómo cambia el color de las páginas de nuestros libros con el paso de los años, privarnos del orgullo de poseer primeras ediciones de un clásico -con los característicos errores de las primeras ediciones-, coleccionar libros raros de tirajes reducidos y tantas otras cosas que hacen del libro impreso insustituible para los que somos tan sentimentales.
Pero, como ya dije, el libro electrónico algunas cosas buenas tiene. En mi caso, me ha pasado muchas veces que me recomiendan un libro que parece ser muy bueno, pero de la última edición ya pasaron muchos años y sencillamente no lo encuentro en ninguna librería. ¿Quién no se ha visto en situación semejante? Seguramente muchos. Ese tipo de problemas quedarán en el pasado cuando cada libro que sale a la venta en papel también lo haga en formato electrónico.
Respeto a la comodidad al leer, muchos opinarán que es insustituible la sensación que brinda el libro impreso. Estoy de acuerdo, pero también veo que los lectores electrónicos han avanzado bastante. No tengo gran experiencia, pero por poner un ejemplo, el kindle de Amazon es muy cómodo y no cansa tanto la vista como ocurre cuando leemos algo frente a la pantalla.
Creo que en poco tiempo habrá cierta convivencia entre el libro impreso y el electrónico. Cada quien podrá leer en el formato que quiera o más le convenga. Los que estamos acostumbrados al libro impreso, quizás no lo dejaremos nunca, salvo obligadas excepciones -quizás, nunca se sabe-, pero los niños que probablemente están leyendo su primer libro en un lector electrónico, tal vez nos verán como anacronismos. Habrá que esperar para ver cómo están las cosas  dentro de unos años.

11 comentarios:

  1. Yo soy de la vieja escuela y adoro los libros en su formato de siempre, los colecciono como tesoros y no me resisto a perderlos, pero tampoco digo no a una aparato de éstos. Por el momento no lo tengo en mente, pero estoy casi segura de que al final terminaré sucumbiendo. Al principio también me resistía al móvil, y ahora me falta sólo dormir con él. Interesante.

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  2. Creo que no tardaremos mucho en adaptarnos. Quizás por el momento de cada diez libros que leemos sólo uno sea en formato digital, pero en poco tiempo probablemente sea cinco y cinco. Yo me inclino por una feliz convivencia entre ambos formatos. Y espero no equivocarme, porque pensar en la desaparición del libro impreso me conmueve un poco.

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  3. Coincido con todo lo que has dicho. Me encanta el papel, pero tengo un Reader de Sony que me ha permitido leer una buena cantidad de libros descatalogados.
    No he dejado de visitar librerías, aunque ya no compro tantos libros como antes; a mí también me gustaría que no acabara esa convivencia entre formatos. :)

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  4. Lo que un lector electrónico jamás podrá superar es la perspectiva tan hermosa que brinda a una casa una biblioteca de por lo menos mil ejemplares.

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  5. Hola Luigi, yo todavía no lo he probado, me resisto un poco. Me encanta ver mis estanterías llenas de libros, (la mejor decoración)leerlos y releerlos. Pero como digo no lo he probado y por lo tanto no puedo hablar negativamente de ello.

    Un beso. Dolores.

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  6. Eres como algunas personas que conozco, no ven con malos ojos a los lectores electrónicos, pero profesan mucha lealtad al libro en papel.

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  7. Hace poco que me han regalado un ebook, y la verdad es que estoy encantada, y eso que yo soy de las amantes de libros en papel. Tener un libro electrónico, de todas formas, no quita que siga comprando libros en papel, no lo haré tan a menudo, pero lo haré.

    Saludos :)

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  8. Igual yo, leo más libros en papel que electrónicos, quizás en poco tiempo sea mitad y mitad, y entonces así se quedarán las cosas.

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  9. Yo no tengo un lector electrónico más que nada porque mirando las ventajas y desventajas que tienen para mi, sigue ganado el formato en papel.
    Tanto por razones como las que has dado tu, hasta manías como olerlos, cogerlos, tocarlos y volver a dejarlos...algo que con los electrónico es totalmente imposible.
    Además de que mientras leo me gusta tener el libro entre las manos y pasar las páginas.
    Con el electrónico la única ventaja que saco para mi, es el precio y para llevármelo en el bolso. Pero claro, respecto al precio no puedo cuestionar nada pero por lo del bolso...me llevo un libro pequeño.
    En definitiva, que mientras pueda voy a ser fiel al formato de papel.
    Un saludo!

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  10. Yo también soy de la vieja escuela. Me encanta tener un libro entre mis manos, poder pasar sus hojas, olerlo, poner mi marcapáginas, etc.
    Todavía no tengo un lector de libros electrónicos, pero creo que tardaré un tiempo. También veo sus ventajas: poder poner letra grande, poder llevarte varios libros en el bolso, sin peso añadido. Por lo demás seguro que seguiré con mi fidelidad al papel y más en mi caso, que trabajo en una biblioteca...
    Besos

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  11. Vieja escuela total, irremediable sin retorno, hasta el fin de mi vida. No encuentro razones para comprar un lector de libros electrónicos: es incómodo, es frágil, hay que cargarlo, hay que hacer un curso para aprender a usarlo, por más tinta líquida y la mar en coche, es la lectura es más incómoda, no hay nada como poder volver una hoja de papel. Hay formatos de libros que no pueden verse bien en un e-reader (¿cómo disfrutaríamos de una vieja edición con grabados desplegables, por ejempo?).
    Eso de que no se consiguen libros en papel y sí en su versión electrónica no es cierto. A través de la venta por internet (MErcado Libre, por ejemplo) he conseguido libros agotadísimos e insólito, muchos del siglo XIX, a buen precio y estado. Casi todo se consigue en papel. Además, una biblioteca sin libros....qué tristeza, por Dios....

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