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17 abr. 2012

Y tu biblioteca, ¿cómo es?

Hace unos días me encontraba de visita en casa de una persona a la que conocí recientemente. Al ver su biblioteca no niego que me impresioné un poco. Sus libros son todos aparentemente nuevos. Me refiero a que aun tratándose de obras que se publicaron hace muchos años, las ediciones son recientes.
No vi allí un solo libro de esos viejos de tapa  dura, comúnmente de lomo verde, que a mí tanto me gustan. Pude ver que los tiene ordenados por editoriales y quién sabe bajo qué otros lineamientos. Me pareció una biblioteca digna de una persona que apenas llega a los treinta, porque siendo así no tendría razón alguna para tener libros viejos.
Pero no pude evitar ponerme a pensar en mi propia biblioteca. Ésa que empecé a cultivar desde niño. Y es que allí yo no tengo ningún orden. Voy acomodando los libros conforme van llegando, o donde les hallo espacio. Tengo libros que se imprimieron hace siglo y medio junto a otros del año pasado. Voy a veces a las librerías de viejo a buscar tesoros que nadie sabe que lo son. Y luego ocurre que los encuentro y sin buscar mucho.
Creo que a mediados del siglo pasado las traducciones que se hacían al español casi siempre valían la pena. Ahora se traduce lo que vende, no lo que vale. Pero me he encontrado algunas obras impresas hace medio siglo o más, traducciones todas y no solo del inglés, que me han dejado impresionado por su gran calidad. Aunque algunas veces habían nacido en un idioma, por decir el alemán, después habían pasado a otro, por decir el francés, y de allí se habían traducido al español. Tengo entre mis libros un hallazgo muy interesante. Se trata sólo de unos fragmentos que del español, su idioma original, fueron a parar al inglés, de allí al alemán y de allí nuevamente al español. La deformación es tremenda. Pero la verdad es que me encanta tener rarezas en mi biblioteca, y nunca discrimino libros por su apariencia, porque en este caso, lo que importa es lo de adentro.
Mi Quijote es  un solo volumen, viejo, tapa blanda, barato para más señas. Mi Señor de los Anillos  está por allí disperso, porque no compré los tres volúmenes juntos; ¿para qué si no los leería juntos?, pensé a los quince años. La Comunidad del Anillo está justo en medio de una biografía de Napoleón y otra de Carlos V; buen lugar, ¿no?; Las dos torres justo enfrente, creo como vecina de David Copperfield, y  El retorno del Rey junto al hermano pequeño, El hobbit.
Por azares más de fechas que del destino, Cumbres borrascosas, Drácula y Los tres mosqueteros están juntos. Los compré en una librería de viejo el mismo día cuando era apenas bachiller. El que más tiempo me llevó leer de esos tres fue el malvado Conde; no me gustaba en realidad, se me hacía una novela un tanto aburrida. Tengo ganas de leerlo nuevamente, las impresiones cambian con el tiempo. Aunque me han dicho algunos amigos confiables que realmente, a pesar de ser lo que es, sí es una novela mala.
Mis rusos del siglo diecinueve son casi todos hallados en librerías de viejo, un tanto maltrechos, quizás sus anteriores dueños los trataban como a perros callejeros. A veces tengo que tener mucho cuidado al leerlos para no lastimarlos más. Sería una pena. Pero no por ser todos rusos y ser de la época dorada de la literatura en ese enorme país, los tengo a todos juntos. La verdad es que pareciera ser que en mi biblioteca están peleados. 
A pesar del desorden, recuerdo perfectamente dónde tengo cada libro. Me guste mucho o me guste poco. Si alguien me pregunta por un volumen, mi mente tarda cuando más un segundo en llevarme a él. Pero no es que presuma de mi buena memoria, lo que ocurre es que paso mucho tiempo en mi biblioteca. Allí trabajo en las noches y los días libres me los paso también allí. Es un buen lugar para invertir el tiempo, la cosa más valiosa que tenemos en esta vida. 

7 comentarios:

  1. Hola, yo la verdad es que desde que trabajo en una biblioteca, casi no compro libros. Y es que ya no nos caben en casa...
    Besos

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  2. Mi biblioteca es un caos que tiene su propio orden y sigue unas reglas que sólo yo controlo. Los libros, de todas las formas y las épocas, no están ordenados de ninguna manera, aunque intento tener siempre juntos los de un mismo autor. Sí tengo en baldas separadas y propias los de periodismo, poesía, teatro, arte y narrtativa infantil y juvenil. Hago cosas raras. Sé que Vázquez-Montalbán, Terenci Moix y Maruja Torres eran grandes amigos, así que los tengo uno al lado del otro.

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  3. Pues yo los voy colocando como tú, donde veo hueco aunque tengo manía con las alturas y suelo empezar por los más altos hasta llegar a los más bajos y también como tú, sé por dónde están y voy casi directa a ellos. Yo tengo una colección de tapa dura verde con las letras doradas que heredé de una tía de mi padre con un montón de clásicos que es una pasada. Para mí también mi biblioteca es sagrada y de vez en cuando limpio los libros y les paso el secador de pelo para quitarles el polvo y todo, jeje, manías que tiene una. Últimamente me estoy planteando ordenarlos de otra forma, ya veremos. Saludos.

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  4. En esto coincido contigo. Yo mezclo todo, y los voy poniendo la verdad según me da. Y tengo mezclados todas las ediciones,...ya sean nuevos o viejos.
    Porque soy joven pero buena parte de mi biblioteca se formó de peque cuando mi madre y mi tía me regalaron sus libros y colecciones...
    Y me encanta verlos, tocarlos, olerlos...por lo que también sé donde están xDD (Aunque puede haber alguno que se me escape xDD).
    Un saludo!

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  5. Yo tampoco sigo un criterio de ordenación, pero te aseguro que se donde está cada uno de mis libros. Un beso.

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  6. Siempre que voy a un lugar que no conozco lo primero que hago es buscar una librería de esas pequeñas y antiguas en ocasiones incluso escondidas, y al igual que tú busco esas reliquias que muchos no aprecian.
    Respeto al orden, me gusta colocarlos por alturas, y separar los de bolsillo de los de tapa dura, y las sagas las coloco juntas. Pero eso creo, es lo de menos, la cuestión es tratarlos con mimo y que permanezcan cuidados.

    Un saludo ^^

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  7. Algunos rasgos de mi biblioteca:

    Mi biblioteca está ordenada por orden alfabético menos la crítica que la tengo organizada por temas y separada del resto.
    Como tú, tengo los Hermanos Karamazov en dos volúmenes diferentes, de editoriales diferentes.
    El Idiota ya no tiene tapa, se la llevo el tiempo. El libro era de mala calidad y lo heredé de mi madre. Recuerdo que en la tapa aparecía una foto del actor Gerard Philippe interpretando el papel.
    La mayoría de mis novelas policíacas son de ediciones malas lo que demuestra que no le dan al género la consideración que se merece.
    Tengo en doble (por razones de mudanzas, regalos e idiomas) varios libros. Seguro Jacques le Fataliste, el Desierto de los Tártaros e Ivanhoe.
    La mitad de mis libros son en español, la otra en francés.
    Mi libro más viejo es una selección de poemas de Musset que me regalaron.
    Los dos autores que más espacio ocupan en las estanterías son Agatha Christie y Balzac, aunque este último es insuperable.
    Podría seguir pero no quiero aburrir!

    Muchas gracias por este ejercicio tan entrañable. Me gusta mucho tu blog, felicidades!

    1 abrazo

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