Hace poco
hacía cálculos con algunos compañeros de trabajo sobre cuántos libros se pueden
leer en una vida promedio de 60 años. Coincidimos en que 3.000 son la cantidad
más aproximada para un lector asiduo que tiene que trabajar para vivir y que sólo
cuenta con unas pocas horas al día, durante la noche, para dedicarlas a la
lectura.
Y días
después llegué a la conclusión de que 3.000 es una cifra triste,
desesperanzadora si pensamos en el amplio universo que es la literatura. Dumas,
Dickens, Cervantes, Dostoievski, Borges, Tolkien, Baudelaire, Tolstói, Paz
(Octavio), Hugo, García Márquez, Defoe, Auster, Swift, Poe, Wilde, Gógol,
Delibes, Roth, Grossman, Vargas Llosa. Los menciono así porque con esa
arbitrariedad los leo. Y mencioné ésos porque ésos me vinieron la mente. Pero son
tantos. Tantos que 3.000 libros me parecen tristemente pocos al pensar que difícilmente
podemos leer más en esta vida.
Me faltó
mencionar desde luego a los clásicos. Y a los grandes poetas alemanes, que uno
no se explica cómo una cultura tan fría ha sido capaz de producir poetas tan
buenos. Y a muchos más. A muchos que conozco y admiro y a otros que nunca podré
conocer por falta de difusión, porque no se han atravesado en mi camino.
Son pocos
en realidad los libros que alcanzaremos a leer. Por eso me ha dado por llamar
al acto de leer oficio. ¿Por qué? Porque un oficio se desempeña bien o mejor no se hace, porque nuestro oficio enseña lo que somos, nuestras miserias y nuestras grandezas
(cuando las hay), y si no podemos desempeñar nuestro oficio bien nos llenamos
de vergüenza. Un oficio, en suma, exige toda nuestra concentración, y muchas
veces nuestra estabilidad emocional radica en que lo hagamos bien.
Leer, o lo
que es lo mismo para este fin, ser aficionado a la literatura, encierra una
responsabilidad moral. La lectura es la cultura, no la estupidez. Lamentablemente
confundirse es muy sencillo. He descubierto en los últimos años que saber
diferenciar un libro infumable de una obra maestra es algo que a veces no se
aprende nunca. Y tampoco es algo que se pueda enseñar. Hace unos meses una
señora de 80 años se me enfrentó con actitud desafiante para defender la
calidad literaria de La conjura de los necios. Me echó encima su currículo como
académica para reforzar sus argumentos.
¿Qué le podía
yo decir? No se me ocurre nada qué argumentar ante quien defiende con tamaño
ardor a una de las peores novelas que circulan por las librerías con fama de obra
maestra. Por más que hubiera dicho, jamás habría podido convencer a la señora,
y hacerlo tampoco era algo de mi interés.
Pero me quedé pensando en que el criterio para valorar una novela a veces no evoluciona nunca. No es como con las películas, con la decoración de una casa o con la ropa. Pero quizás merezca el esfuerzo no sólo leer, sino aprender a apreciar la verdadera literatura. Después de todo, en esta vida no se pueden leer muchos libros. Por lo menos no todos los que quisiéramos. Y eso triste.
Pero me quedé pensando en que el criterio para valorar una novela a veces no evoluciona nunca. No es como con las películas, con la decoración de una casa o con la ropa. Pero quizás merezca el esfuerzo no sólo leer, sino aprender a apreciar la verdadera literatura. Después de todo, en esta vida no se pueden leer muchos libros. Por lo menos no todos los que quisiéramos. Y eso triste.
Es verdad que no todo el mundo sabe valorar la calidad literaria de una novela (puede que yo misma me encuentre entre estas personas, ¿o no?), pero yo al menos lo único que intento es disfrutar a tope con lo que leo y no perder el tiempo. Por eso, cuando un libro no me engancha, no me atrapa, lo abandono. Con tanto libro que leer y tan poco tiempo para hacerlo, si no lo hiciera así, lo consideraría una pérdida de tiempo.
ResponderEliminarBesos
Yo es que en estos temas no sé que decir...ya que para apreciar la calidad...primero es que no sé qué tipo de estudios lo justificarían o qué tipo de experiencias...
ResponderEliminarTambién qué parámetros tiene que tener la obra para tener calidad, ortografía, estilo, coherencia...o lo que te hace sentir, si lo disfrutas...
Para mi es como definir...lo que es normal o no...depende de la perspectiva no?
LO del número de libros...no quiero ni pensarlo, compro muchos y a veces de forma algo compulsiva...y creo que nunca en mi vida me va a dar tiempo a leerlos jeje
Un beso!
Por fin coincido con alguien sobre "La Conjura de los necios". Lo empecé a leer porque muchas personas me lo señalaron como una obra maestra. Apenas comencé a leerlo se me hizo como que estaba leyendo una historia de Homero Simpson. Luego, ni siquiera eso. La historia nunca me enganchó y no veía las horas de terminarlo para pasar a otro libro. Aun no entiendo que es lo que le ven de "obra maestra".
ResponderEliminarMaravilloso que gran talento el que nos compartes, un magnifico trabajo.
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